Trujillo - El Casco Antiguo

El sol de fuego saltó, y brincado con el rielar de la calima, mientras se preparaba para bajar detras la Sierra de las Villuercas. Conduje hacia a Trujillo un poco más rápido, la luz del atardecer a punto de estar perdido. El calor abrasador y cegadora luz del día Ibérica, un recuerdo lejano; crepúsculo y una tormenta de verano seguida muy cerca.

La tormenta del oeste que se acercaba, dio una sensación melancólica a la vista, Trujillo destellado contra los cielos atronadores, iluminados por los últimos rayos del sol, Confirmación desde arriba que era en efecto en algún lugar especial. Fue un momento de meteorológico dramatismo, endosar la autosatisfacción, de la ciudad como el hogar de los conquistadores más famosos de España..Read more